Aunque el segundo mes del año ha empezado con actos criminales asolando Brisas del Campestre, es un hecho que en la zona abundan las personas que trabajan de forma honesta y constante para mantener seguro el tejido social.
Durante los primeros días de febrero, han acontecido tres asesinatos en esta, una de las zonas más alejadas de la ciudad.
Además, el 1 de febrero se desató un incendio en el circuito Brisas de la Ciudadela, afectando varias casas. Presuntamente se trató de un hecho premeditado.
Aunque muchas personas viven con miedo y desconcierto, y muchos de quienes residen en Brisas del Campestre son ocupantes ilegales, la mayoría de personas hace lo posible por trabajar de forma honesta y salir adelante.
“Una se acostumbra a todo, así es como nos vamos adaptando”, dice Sanjuana Robles, quien se encarga de su casa y además es madre soltera.
La situación para las mujeres no es fácil en Brisas del Campestre, quienes suelen ser un sector vulnerable.
RONDINES
En varios de los circuitos de Brisas hay hombres que abren negocios como papelerías o ferreterías, en un esfuerzo por ofrecer servicios en un área muy alejada de la ciudad. Actualmente, la Guardia Nacional realiza constantes rondines.
Zuley Galilea, chica trans que han fundado el centro comunitario Brisas de la Esperanza, habla en pro de su lugar de residencia:
“Somos más los buenos trabajando en Brisas. Los homicidios están a todo lo que da en todo el estado. Dadas las circunstancias, la labor que hacemos en el centro social comunitario demuestra que la delincuencia ha bajado. La gente tiene que darse una vuelta en Brisas, para que vean que no es así. No vamos a negar que hay homicidios, pero hay un índice de delincuencia en todo León”.
Tanto Galilea como otros vecinos solicitan que haya una estación de bomberos, pues en casos de incendios, debido a la lejanía de la zona, estos tardan en llegar.




