Si fuera por cantidad de llegadas a gol, las Chivas debieron ganar a un Querétaro que nunca atacó.
Sin embargo, el Guadalajara sigue padeciendo de la falta de definición y en un juego que dominó y hasta pudo abrir el marcador, con un mal arbitraje de Marco Antonio Ortiz, terminó en empate a un gol ante los Gallos.
Alan Pulido que entró al campo después de iniciar en la banca por cuarta fecha consecutiva, anotó el gol de los rojiblancos al 84′ al cobrar una pena máxima polémica.
Mientras que Camilo Sanvezzo fue el ejecutor de los Gallos al 90′, en otro penal que tampoco debió marcarse y que le arrebató el triunfo a los locales.
Rafael Puente del Río no tuvo ni a Edson Push, ni a Matías Britos por lesión, tampoco Miguel Samudio por estar suspendido.
En el primer tiempo con su línea de tres en el fondo, José Cardozo sorprendió al rival lanzando a sus laterales como volantes ofensivos.
Sin embargo Tiago Volpi volvió a ser factor, al sacar remates de Isaac Brizuela, de Ángel Zaldívar y de Gael Sandoval.
Al 64′ comenzaron los hierros arbitrales, cuando Gael Sandoval anotó con pierna izquierda en un centro a segundo poste de Brizuela, pero Ortiz y sus asistentes juzgaron fuera de lugar inexistente.
Cardozo mandó a Pulido al campo y al 83′ vino la picardía del delantero al tirarse en el área cuando sintió que le tocó Luis Romo.
Ortiz marcó el penal que sólo él vio y Alan rompió con una sequía en la Liga desde febrero y lo celebró al estilo de Cristiano Ronaldo, con salto de triángulo ante la tribuna.
Chivas tenía la victoria en la bolsa, pero George Corral entró al área con el balón y cayó al sentir la presencia de Alan Cervantes. Ortiz se sacó otro penal.
Ya en tiempo de reposición Sanvezzo cobró con potencia y festejó el 1-1 silenciando a la tribuna rojiblanca que se metía con él.
