
Libros como ‘León entre pirámides’ profundizan sobre la huella de estos violentos pobladores y cómo lucharon contra los españoles. Las primeras estancias españolas que llegaron a León fue en 1540… en ese entonces, los chichimecas eran un pueblo nómada que hacía recorridos a la región que hoy en día es León.
Como eran recolectores-cazadores, ven al ganado de las primeras instancias como una excelente oportunidad para proveerse de carne. Alrededor de 1560, el chichimeca fue, básicamente, quien acechaba en caminos y estancias. Esto se debía a que le ofrecían un importante botín, que era el objetivo esencial de todo nómada.
Para la década de 1570 empezaron a atacar los primeros poblados establecidos, siendo Real de Comanja uno de ellos, que se fundó incluso antes de la Villa de León. Allí ya vivían españoles que se dedicaban a extraer metal.
Los chichimecas mataron a los pobladores. El único que sobrevivió fue el padre Juan de Cuenca, por lo que se tuvo que venir a refugiar a lo que hoy en día es León, convirtiéndose en uno de los primeros pobladores.
Posteriormente, el chichimeca ya era saqueador de poblados, que afectaba de manera constante a la gente quemando poblados. Las caravanas de carretas, que viajaban hasta la Ciudad de México, eran uno de sus constantes blancos. Al ampliar su ataque se excedieron en sus límites. León fue un constante punto de ataque.
Los chichimecas fueron replegados hacia el norte hasta establecerse en San Luis de La Paz. Sin embargo, llegaron los mestizos y los chichimecas se trasladaron a Xichú, tal como señala el libro ‘León entre pirámides’.
La charla antes mencionada se enfocará en la guerra de españoles contra chichimecas, que duró cuarenta años.