La felicidad de Susana Pérez Martínez de 57 años, inundó sus ojos de lágrimas al recibir su certificado de secundaria. Al momento de tomar con sus manos el documento oficial que le otorgó el Instituto de Alfabetización y Educación Básica para Adultos (INAEBA) para avalar sus conocimientos.
“Me siento muy feliz porque hacía muchos años que yo quería cursar primaria y secundaria”.
Ese sentimiento explotó cuando recibió una llamada de su hijo mayor para felicitarla, él vive en la ciudad de México. “Mi hijo me dijo: que bueno mami, me da mucho gusto, y le mandé la foto que me sacaron para decirles que lo logré”.
Su hijo mayor fue el primero en felicitarla, además, está entusiasmado y desea al igual que su mamá, obtener un certificado de estudios. “Mi hijo el mayor, me decía: mami porque no investigas, diles ¿qué si puedo estudiar desde dónde estoy?, para que me den mi certificado de primaria y secundaria. Mi hijo vive en la ciudad de México”.
La mayor recompensa para Susana, además de obtener sus certificados de primaria y secundaria con el INAEBA, es descubrir que ella fue la motivación para que su hijo retome sus estudios.
Ahora, se acercará nuevamente con su asesora académica del INAEBA, para que puedan orientar a su hijo, quien seguramente aprovechará el programa “Educación Sin Fronteras” para realizar sus estudios en línea y poder retomar sus estudios de manera remota, por medio de un dispositivo móvil.
Susana tiene la certeza de que para su hijo será más fácil retomar sus estudios ya que tiene los conocimientos para manejar dispositivos móviles donde seguramente podrá acceder a los programas educativos del INAEBA para certificar la educación básica.
Pero, la historia familiar no termina ahí, ya que sus hermanas también se sumaron como educandas del INAEBA.
Susana ha sido ejemplo para su familia, lo que la llena de agradecimiento con las personas que intervinieron para que pudiera obtener sus certificados oficiales de primaria y secundaria. Espera influir en más mujeres y hombres adultos para que continúen la educación que durante la infancia no pudieron concluir.
Espera que pronto su hijo, al igual que sus hermanas, concluyan su educación básica para obtener un certificado oficial de estudios y así obtener mejores portunidades de crecimiento personal.
