Así lo considera Aída Cuevas, una de las máximas exponentes femeninas del género vernáculo y quien convivió intermitentemente con el fallecido cantante, con quien siempre tuvo una relación afectuosa.
«Hace pocos días estuve en el homenaje que se le hizo en los Premios de la Radio, que se llevó a cabo el 10 de noviembre, en donde tuve la fortuna de interpretar la canción de ‘El Rey’, como homenaje a él, y creo que es la canción que mejor lo identifica en todos los sentidos. Él es ‘El Rey'», dijo Cuevas en entrevista para Gente.
Nombrada como «La Reina del Mariachi» por la Unión Mexicana de Mariachis hace unas semanas y candidata al Grammy por su disco Antología de la Música Ranchera Vol. 2, en el rubro de Mejor Álbum de Música Regional Mexicana, la intérprete lamentó el deceso de «El Charro de Huentitán», que ocurrió la madrugada de ayer.
«Su música será su gran herencia, para todo México. y su cariño para la música ranchera. Esa fidelidad que le tuvo a nuestro género, a su identidad, siempre es algo que tenemos que valorar», expresó.
Cuevas recordó que conoció al ídolo de la ranchera cuando ella tenía 14 años, y fue invitada para cantar en una posada en la Residencia Oficial de los Pinos, cuando regía el ex Presidente José López Portillo.
«Se armo tremendo revuelo cuando él entró. Con esa sencillez que lo caracterizaba se puso a cantar conmigo, hicimos un dueto, yo estaba incrédula y al bajar me dijo: ‘ niña, qué bonito cantas, te auguro un gran futuro'», comentó la cantante, de 58 años de edad.
Desde entonces iniciaron una relación que tuvo más cercanía cuando él la invitó a hacer una gira por Estados Unidos y en la que se daban tiempo para conversar sobre sus respectivas familias y de sus asuntos profesionales.
«Hablábamos no sólo a nivel profesional, sino a nivel personal, y me dijo que de lo que yo ganara, me gastara el 10 por ciento para vivir en el futuro. Se quitaba el pan de la boca para dar un autógrafo, para tomarse una foto con su público.
Cuevas lamentó que en los últimos años no haya estado tan presente físicamente con Don Vicente y la familia, aunque siempre estaba al tanto de su salud y de sus pormenores por medio de Alejandro Fernández, con quien coincidió en ferias de pueblo, conciertos en Estados Unidos, y palenques por todo el País.
ASÍ LO DIJO
«Son muchas cosas que atesoro de verdad, que las aprendí de él (Vicente Fernández) y que las he tratado de aplicar en mis 46 años de carrera».
Aída Cuevas, cantante.
