Cerca de 40 mil jóvenes y adultos procedentes de todo el país, inundaron con una marea humana, acompañada de música y gritos, los dos accesos al Cerro del Cubilete, donde Cristo Rey fue el principal observador de la verbena popular que cada año celebra la peregrinación juvenil.
Los visitantes más cercanos fueron de la zona centro, bajío y occidente, destacando con sus porras los estados de Aguascalientes, Zacatecas, San Luis Potosí, Michoacán, Hidalgo, Querétaro, Ciudad de México y de todos los municipios de Guanajuato.
Otros grupos numerosos llegaron de Tamaulipas, Nuevo León, Estado de México, Veracruz, Oaxaca y Puebla.
Dulce, proveniente de Zacatecas, abordó su autobús desde el viernes a las 8 de la noche, junto a sus amigos de la escuela, llegó hasta las faldas del cubilete a las 4 de la madrugada. La emoción no se hizo esperar y los cerca de 40 jóvenes descendieron del autobús para estar a los pies de la escultura de Cristo Rey antes de las 6 de la mañana.
“Estuvo muy bonita la madrugada, estaba lleno de gente cantando, no sentimos el frío, vimos el amanecer y como a las 10 bajamos a nuestro autobús para regresar a casa contentos” dijo la joven mientras sus compañeros amenizaban con su guitarra el descenso de los visitantes.
