
Y sí, por primera vez desde su creación hace décadas, el Santo Rosario Viviente se celebró virtualmente, aunque, como expresó monseñor, «el corazón no es virtual» yel amor a María Santísima que este año bajo la advocación de la María Auxiliadora sigue tan vivo como desde siempre.
Tan latente como putual, para un pueblo de Guanajuato cuya Fe sigue en pie a pesar de la Pandemia que nos confinó a muchos, pero qque no impidió que nos uniéramos en un soplo sentiren adoración al Creador la noche de ayer domingo en un Rosario sin público presente. A su vez el Arobispo recordó, el mensaje de Su Santidad el Papa Fracisco: «Seamos todos, hermanos». Somos, dijo, una Iglesia Diocesana, que hoy se pone de rodillas ante Dios y María Santísima para honrarle en este Santo Rosario.
El evento tuvo ua duracion de 1 hora y 51 minutos