Ya son 6 años y medio desde que la señora Martha busca a su hijo desparecido. A lo largo de todo este tiempo las necesidades de salud que tienen ella y otras madres buscadoras se han visibilizado.
Todas ellas viven un desgaste físico, emocional, psicológico. Ser madre buscadora no es fácil y también necesitan la atención médica de todo tipo, principalmente psicológica, dental y estudios de todo tipo.
El pasado jueves el pleno del Congreso por unanimidad aprobó reformas a la ley para la búsqueda de personas desaparecidas en el estado de Guanajuato para que todas las personas buscadoras puedan tener mayor acceso a los servicios de salud.
Ante esto, ella como madre buscadora opinó que está modificación es muy buena pues explicó que necesitan tener más facilidad para el acceso a los centros de salud u hospitales públicos.
«Hay veces que vamos al hospital, al centro de salud y citan al mes, dos meses, o sea no (puede ser). Si va uno al médico es porque está mal no para que te citen al mes o a los dos meses»
SALUD PSICOLÓGICA UN TEMA RECURRENTE
La señora Martha es parte del colectivo de Madres Guerreras en León e hizo énfasis en la necesidad que tienen las madres buscadoras de tener acceso a servicios de salud psicológica.
Esto debido a todas las cosas que ven día a día en sus labores de búsqueda pues todo lo que viven es muy impactante al encontrar cuerpos o partes humanas, algunos incluso ya descompuestos o en estado de descomposición.
En algunos casos el tiempo también les juega en contra porque se tiene un desgaste emocional al no tener un resultado positivo en la búsqueda.
Si bien la fiscalía ya les propone acercarlas a un apoyo psicólogo hay algunas de ellas que no tienen confianza total en la Fiscalía y buscan atenderse por fuera.
En Guanajuato existen cerca de 18 colectivos de búsqueda a lo largo de todo el estado; pero también hay grupos de madres o buscadoras independiente que realizan labores de manera aislada a quienes en teoría está nueva reforma a la ley también las beneficiará.
