
El padre Julio Ledezma Mora, sacerdote encargado del templo los últimos 5 años, explicó que la fiesta a la virgen de la Candelaria se refiere a las candelas o velas. Haciendo referencia a que en la religión católica el niño Jesús es la luz de las naciones.
“Por eso la luz, las velas y candelas y toda la relación que tenemos nosotros con la luz, con nuestra fe. Por eso es la virgen de la Candelaria es la virgen de las velas o candelas” dijo.
Además de que se celebra en la iglesia una fiesta que se llama ‘la presentación del niño Jesús al templo’, popularmente ha hecho mucha difusión por los monitos del Día de Reyes de las roscas que, al que le toque, debe poner los tamales.
La historia de la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria se remonta a años atrás, cuando solo era una capilla muy pequeña y le pusieron esa advocación. El padre contó que durante los dos últimos años de pandemia no pudieron realizar la fiesta como en años anteriores.
Las misas iniciaron desde muy temprano; las campanas comenzaron a ser replicadas a las 7:30 de la mañana junto con la banda y con los danzantes que estuvieron presentes durante todo el día de celebración. Fue a mediodía de ayer que el párroco de San Juan del Coecillo, el cura Tomasz Zielinski, ofició la misa junto a padre Ledezma.
Juegos mecánicos, tamales y puestos de diferentes ramos se adueñaron de la calle Candelaria para unirse a la celebración, y la tradicional quema de castillo prevista para las 10 de la noche.
Agradecen a la virgen
Ya son 18 años continuos que la señora Lupita Godínez junto a su familia, en agradecimiento, regalan comida al término de la misa.
“Primero comenzamos porque teníamos un sobrinito enfermo de cáncer y le prometimos a la virgen dar una reliquia para que nos ayudara a que sanara el niño. Ahorita tiene 18 años y, bendito sea Dios, ahora está muy bien”, comentó.
Después se le presentó nuevamente una situación de salud con su esposo, a quien encomendaron a la Virgen de la Candelaria y les ayudó en su pesar.
Por situación de pandemia tuvieron que suspender la ayuda que en agradecimiento daban a los católicos. Agregó que ellos quisieran poder dar el ‘taco’ a toda la gente que se acerca.
Por lo general, la familia López Godínez prepara comida para 250 personas. Es el mole la especialidad, sopa de arroz y las tortillas. Contó que todo el día se ve gente que visita el templo.
Con esta festividad se da por terminada la temporada navideña y comienza una nueva etapa del año.