
El ataque fue reportado poco después de las 8:00 de la noche a las autoridades de Seguridad Ciudadana y lo ubicaron en una finca de dos pisos de la calle Ciudades Hermanas. En las primeras horas tras el asesinato no fueron hechos reportes oficiales sobre el número de víctimas y las actividades que se llevaban a cabo en el lugar antes del asesinato.
Después de que policías preventivos corroboraran el reporte y paramédicos descartaran que hubiese personas con vida, la autoridad municipal acordonó el área y reportó a la Fiscalía Regional C para el envío de sus agentes del Ministerio Público, servicios periciales y de investigación criminal.
Tras el cerco de seguridad se reunieron familiares de los agredidos, a quienes las autoridades no les permitieron el acceso. No se conocía identidad de los victimados.
El número de cinco víctimas mortales seguía siendo un dato preliminar, no corroborado por las autoridades.