Muchas son las zonas abandonadas en la ciudad que un día empezaron como el sueño de un fraccionamiento, pero finalmente quedaron inconclusas, convirtiéndose en lugares que son, como afirma el dicho “ni para Dios ni para el diablo”. Uno de ellos se encuentra entre la Jacinto López y Cumbres de la Gloria.

La zona está pavimentada y se compone de cuatro calles de casas. Ninguna de ellas tiene vidrios, ni está concluida. Pareciera un lugar propicio para que familias de recién casados o familias jóvenes empiecen a construir sus vidas… pero en lugar de eso, no hay nadie que las habite.

De vez en cuando los niños de las colonias juegan en la zona y los corredores madrugadores salen a hacer ejercicio, y por otro lado, no faltan los vándalos que usan el lugar para esconderse. Es, por así decirlo, una tierra de nadie.

Al respecto, Jorge Tovar, vendedor en una abarrotera, recordó que hace varios años vinieron vendedores a ofrecerles un espacio en las casas, pero con el paso del tiempo quedaron abandonadas. Es un caso similar en muchos puntos de la ciudad. Otro similar se encuentra en el Eje Metropolitano, concretamente en Hacienda Los Otates. Se trata de posibles colonias que ahora son lugares vacíos.

Por lo general, los límites entre la “Periodistas Mexicanos” (popularmente conocida como Jacinto López) y Cumbres de la Gloria, son, de acuerdo con los vecinos, zonas relativamente tranquilas… el problema es durante la noche cuando comienza la inseguridad.

Ulises Hernández, vecino de la zona y docente de medio tiempo, explica: “Todo el lugar quedó olvidado, ya hasta es parte del escenario habitual de por aquí. Yo creo que ni siquiera le interesa a los rateros, porque pocos son los muros que están grafiteados (ríe)”.

ESCRIBE UN COMENTARIO