Luego de la polémica y la censura que enfrentó la exposición Iconoclasia, el Centro Cultural Casa Cuévano en Guanajuato abrió sus puertas para albergar la muestra, que estará disponible al público del 22 al 28 de septiembre.

La obra, creada por el artista Edder Martínez, generó opiniones divididas al intervenir imágenes de Cristo, presentándolo en diversas representaciones como vestido de mujer, con toallas sanitarias o con una bandera de la comunidad LGBT+. Estas piezas provocaron rechazo de instituciones, sobre todo religiosas, que solicitaron su retiro. En respuesta, la Universidad de Guanajuato decidió concluir antes de tiempo la exposición, la cual formaba parte del proyecto de un estudiante de la Licenciatura en Artes Visuales.
Casa Cuévano decidió recibir la muestra y acompañarla de actividades académicas que buscan abrir un espacio de diálogo. En un manifiesto difundido en sus redes sociales, el recinto cultural señaló: “Una obra que incomoda es una obra viva: abre preguntas, despierta sensibilidades y nos recuerda que la cultura se nutre de la diversidad”.
El texto subraya que el arte tiene la misión de provocar, cuestionar y conversar, y que su reapertura responde a la convicción de que la libertad artística es la base de una sociedad crítica y plural. Al mismo tiempo, Casa Cuévano reconoció que la exposición puede generar incomodidad en algunos sectores, pero destacó que su intención no es ofender ni excluir, sino abrir caminos de conversación.
Como parte del programa académico, el viernes 26 de septiembre se presentará la conferencia “Diosas censuradas”, impartida por la artista leonesa Natalia Barajas. En ella compartirá su experiencia con la censura en el arte, reflexionará sobre las diosas prehispánicas como símbolos de fuerza y hablará de su activismo como mujer y persona autista.