Para un sector de automovilistas leoneses, los carriles adelgazados sobre el Malecón del Río representan riesgos de accidentes y molestias para los peatones.
Durante los últimos cuatro meses del 2018 la Secretaría de Obra Pública del Estado realizó trabajos de regeneración del Malecón del Río, en coordinación con el Gobierno Municipal.
Se amplió la banqueta, donde se construyó una ciclovía y se delimitó el área peatonal, pero significó la reducción de los dos carriles viales.
Tras las primeras quejas de los automovilistas, la Dirección de Tránsito Municipal declaró en diciembre que los dos carriles tenían la anchura permisible en los cánones de vialidad.
CICLOVÍA
Pero los automovilistas observaron que la ciclovía tiene muy poco uso porque no se trata de una ruta frecuente para ciclistas y que la banqueta es utilizada ocasionalmente como estacionamiento.
Ayer, este Diario recibió nuevos reportes de automovilistas que consideran que el estrechamiento del Malecón ha desencadenado riesgos de accidentes.
“Si viéramos que la banqueta y la ciclovía tiene un uso eficiente, no diríamos nada porque sabemos que hay que dar prioridad a los peatones”, dijo Andrés, taxista.
“Pero vea ahí, hay carros estacionados que obstruyen el paso, mientras los automovilistas y camiones van en fila india”, agregó.
Como este reporte, otras personas coinciden en señalar que la obra ha sido positiva para el desarrollo de León, pero que “se les pasó la mano” en la reducción de carriles, porque los dejaron de una anchura al límite –nada holgada-, que no es propicio para una vialidad de tan alto nivel de afluencia vehicular.



