Las quejas respecto al transporte público son una constante por parte de los usuarios leoneses: que si está muy caro, que se tarda mucho, que no se respeta a adultos mayores, que viajan todos amontonados… ahora, los estrechos camiones que no son articulados, es una raya más al tigre, como afirma el dicho popular.
Una de las estaciones más aglomeradas durante las horas pico, son las que se encuentran cerca del Fraccionamiento Julián de Obregón y Deportiva. En ocasiones, es literalmente imposible para los usuarios ingresar a los vagones, pues van repletos de gente. Entre los miles de viajeros está Daniel Alarcón, quien se transporta rumbo a Piletas. Se gana la vida como guardia de seguridad.
“Es obvio que esos camiones son más estrechos, de por sí. Son incómodos… ¡todavía más! Y no me quiero imaginar cómo van a estar en temporada de calor”, señaló.
Durante la mañana y la tarde es posible ver gente de todas las edades: niños, adultos, madres de familia con sus hijos… el espacio es estrecho y las rutas tardadas, y ese problema lo ha palidecido el SIT desde que comenzó sus operaciones.
QUEJAS
Emilio Fuentes es otro de los muchos ejemplos de personas que tiene que enfrentar las vicisitudes del SIT. Tiene 60 años y la gente, por lo general, no le cede el asiento. “Los empresarios del transporte y la dirección de movilidad nunca piensan en el usuario. Nunca lo consultan para nada. Estos camiones son sólo uno, y no dejan espacio. Vamos, para variar, más amontonados”.
Luis Alejandro es otro de los muchos casos que se trasladan en la Oruga. Tiene 26 años y trabaja como obrero, ganando 900 pesos semanales. “Todo el dinero se va en este transporte que, la verdad, es malísimo. Por eso cada que puedo uso la bicicleta. Ahora, con estos camiones ni pasar se puede”.
Durante la semana pasada, EL HERALDO publicó la nota titulada “Usuarios del SIT desconcertados uso de camiones no articulados”… no cabe duda que el desconcierto sigue, y el descontento va de la mano.




