Operadores de las rutas de camiones urbanos y sub urbanos que cubren recorridos en las colonias de Sopeña, Los López y comunidades rurales aseguran que frecuentemente son víctimas de asaltos a mano armada por hombres entre ellos adolescentes que bajo el influjo de drogas los amagan con armas de fuego.
Juan Sánchez, uno de los conductores de la ruta que llega de la zona centro a la colonia Sopeña considerada como una de las más conflictivas de la ciudad, señaló que durante las vueltas de las tardes y las noches cuando va en dirección a la colonia antes mencionada va pidiendo a los santos que no le vayan a salir los jóvenes y adolescentes que acostumbran atracar a los urbaneros a manos armada ya sea con pistola o cuchillos.
Explicó que cuando los cuando los chavos andan bajo los efectos de las drogas es cuando se comportan de manera más violenta, con ellos que tienen que trabajar todo el día para poder llevar el sustento diario para sus familias.
Dijo que durante el día cuando aún andan un poco bien, no pasa de que les pidan para las caguamas o los cigarros a cambio de dejarlos pasar de manera libre sin embargo por las tardes y las noches cuando ya andan pasados se ponen agresivos y salen al paso con pistola en mano o cuchillos y les exigen que les den el dinero de la cuenta o los amagan con dispararles o picarlos si no acceden.
Consideró que es lamentable que los choferes tengan que trabajar todo el día para poderse ganar un sueldo en tanto quienes se dedican a delinquir, solo los están cazando para darles baje con el dinero de los concesionarios que muchas ocasiones no creen que los hayan asaltado los vándalos en las colonias o los poblados en donde también ya está difícil entrar tarde.
Isidro, otro de los operadores de camiones que ha sido víctima de varios saltos, señaló que para evitar que les pase algo es mejor entregar el dinero, aunque después tengan que pagarle ellos a los patrones.
Los dos trabajadores del volante señalaron que es necesario que las autoridades en materia de seguridad realicen patrullajes en los lugares más difíciles para evitar los asaltos en su agravio y riesgos de lesiones a manos de quienes se dedican a delinquir.
