Las jardineras ubicadas en la ex Estación han comenzado a derribarse por personal de una constructora particular, para que en su lugar sean construidos 30 locales comerciales.
Los trabajos tienen como finalidad poner orden en el comercio que se ejerce en la zona y contribuir a fortalecer la economía en esta zona de la ciudad, donde a pesar de un constante ir y venir de las personas, la actividad comercial no logra despegar.
Las autoridades esperan aprovechar el paso de los miles de personas que todos los días recorren el lugar, especialmente de quienes hacen uso del paradero del transporte urbano que desde hace algunos años ahí funciona.
Las personas que trabajan en el lugar y que se dedican a la venta de alimentos, ropa, calzado, papelería, herramientas, entre otros, se mostraron de acuerdo con las acciones en donde autoridades municipales invierten 300 mil pesos.
Para los vecinos de este sitio, el cambio de aspecto de la plaza pública puede ser de beneficio solo si los comerciantes logran mejorar sus ventas y ampliar la gama de productos que ofrecen.
“Para poder ir a casa o a trabajar, todos los días paso por aquí y la gente que se dedica al comercio no tiene un buen lugar para trabajar y esperemos que les hagan bien sus locales”, dijo Patricia Barrón, habitante de la Escondida.
En las labores donde se derriban las jardineras que fueron construidas hace más de una década, cuando se urbanizo toda esta área, trabaja personal de una constructora que espera entregar los trabajos para el mes de octubre.
Los comerciantes que laboran en el lugar también consideraron adecuadas las obras, las cuales desde su punto de vista se tardaron en realizar y ahora podrán aprovechar de mejor manera el espacio.
“Yo tengo poco que comencé a venir, como unos seis meses y si sería bueno que pidiéramos tener un lugar para vender porque hay mucha gente que pasa entre los puestos”, dijo Juan Manuel, vendedor de herramientas.
Quienes laboran en el lugar señalaron que tienen buenas ventas y como en toda la actividad comercial hay temporadas en las cuales les va mejor que en otras y si les toca pagar plaza a las autoridades están de acuerdo.
Por ahora, unos 20 comerciantes que trabajan todos los días en el lugar esperan contar con un local que además les permita trabajar de una manera más ordenada y segura.



