La vida de los aproximados 2 millones de leoneses cambió radicalmente desde hace más de un mes debido al COVID-19.
Con datos hemerográficos, el pasado 16 de marzo se dio a conocer sobre el primer caso de COVID-19 en la ciudad de León, y durante ese fin de semana se anunció que las clases presenciales de todos los niveles educativos se suspenderían a partir del 17 de marzo.
SE TRANSFORMÓ LA EDUCACIÓN
Esto sólo fue el principio de un cambio radical de rutina, pues alumnos y maestros tuvieron que adaptar un sistema de educación tradicional y presencial a uno digital en cuestión de días. Algunos maestros nunca habían hecho incluso una videollamada y a los alumnos algunos métodos como de sólo subir archivos y entregar trabajos no les gustaron. Incluso hubo parte de la sociedad que al no contar con internet y las herramientas digitales necesarias tuvieron que seguir en su modelo tradicional desde casa.
Sin embargo, esto sólo fue el comienzo de este cambio radical de rutina y sólo compete al ámbito educativo. Después del 17 de marzo a algunas personas las mandaron a realizar ‘home office’, incluso en el Gobierno del Estado a las mujeres embarazadas y adultos mayores fueron a los primeros que mandaron a sus hogares.
Inicialmente la suspensión de clases y de algunas labores no esenciales se supone terminarían el día de hoy 20 de abril; sin embargo, esta situación se alargó hasta el 30 del presente mes y hace unos días acaba de anunciarse que se prolongará hasta el 30 de mayo.
Esto con la esperanza de que los números de casos no aumenten drásticamente.
SE REDISEÑÓ UN HOSPITAL EXCLUSIVO
En Guanajuato el pasado 22 de marzo el gobernador del estado a través de un video en sus diversas redes sociales dio a conocer que se reacondicionaría el antiguo Hospital General de León para transformarlo en el primer hospital a nivel nacional para atender exclusivamente casos de COVID-19.
Con este anuncio se cerró toda la cuadra de la calle 20 de enero del Barrio Arriba, colonia donde está ubicado este inmueble y a los comerciantes ambulantes y locatarios que se ubicaban ahí, los hicieron cerrar.
Actualmente este hospital está realizando las pruebas para detectar a pacientes con COVID-19 y tiene espacio para más de 100 personas.
COMENZARON A CERRAR RESTAURANTES, PLAZAS Y TAMBIÉN HUBO MEDIDAS MÁS ESTRICTAS
Antes de que llegara el COVID-19, el rector hotelero y restaurantero ha tenido un pique increíble en este sector, pues la ocupación hotelera se desplomó hasta un 60%.
Además en los diversos centros comerciales y de abarrotes se comenzaron a implementar medidas de sana distancia más estrictas como el uso de alcohol en gel obligatorio y quedarse a mínimo un metro y medio de las demás personas en las filas para pagar productos; después hasta restringieron la entrada de más de 1 persona por familia; de todas estas medidas la ciudadanía no tomó al 100% ninguna.
Por otro lado, el pasado 31 de marzo cerraron de manera oficial dos plazas comerciales muy conocidas de León: Altacia y Plaza mayor.
ZONA PEATONAL DEL CENTRO HISTÓRICO CERRADA
Otro hecho nunca antes visto fue el cierre completo de la Zona Peatonal del Centro Histórico de León, un lugar de suma aglomeración de personas que desde que inició abril se cerró y se está resguardando por oficiales de Policía.
Al día de hoy son contados los locales abiertos en esta zona y sólo puede pasar una persona por familia a dichos establecimientos.
Incluso ya hubo decenas de personas detenidas por no cumplir la medidas de prevención de quedarse en casa.
El transporte público nuevamente retomó los expendedores de gel anti-bacterial en sus centrales de transferencia y hasta colocó arcos sanitizantes.
El pasado sábado 11 de abril se colocó el primer arco sanitizante en la Estación de Transferencia Delta y hoy en día ya existen un total 8 arcos sanitizadores en las estaciones de transferencia: Delta (2), San Juan Bosco (3), San Jerónimo (2) y Timoteo Lozano (1).
El objetivo de esta medida es dar una alternativa más de prevención de contagios a las personas que transitan por las centrales de transferencias, que suben y bajan del transporte público.
Las personas deben pasar por en medio de este arco para ser rociadas por un sanitizante (aprobado por la FDA), al tocar la ropa que portan las personas, todo aquel virus o bacteria que traiga es eliminado.
En Guanajuato el panorama es diferente al nacional, pues aún no se llega a un punto de desabasto de comida o de insumos para atender a los enfermos, incluso las conductas de agresión hacia el personal de salud no se ha presentado y por el contrario hay días que las calles sí se perciben solas y los lugares comerciales están todos cerrados.
Que toda esta pandemia termine pronto y de la mejor manera dependerá del comportamiento de cada uno de los guanajuatenses, según las autoridades de Salud, mismas que siguen exhortando a la ciudadanía a que si no tienen nada necesario que hacer en la calle se quede en sus casas.
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