
El calor intenso que se vive en todo Guanajuato permite que proliferen toda clase de animales ponzoñosos en terrenos baldíos y lugares abandonados. Uno de los más problemáticos es el alacrán.
De acuerdo con información ofrecida a este medio, la atención a personas con picaduras de alacrán en Purísima del Rincón ha sido de 599 personas del mes de enero a abril. Es decir: 76 enero. 93 febrero. 160 marzo. 270 abril.
Sobre las acciones que se están tomando, no solamente respecto a los alacranes, sino a los animales venenosos en general, la directora de Salud Municipal, Gemma Rodríguez, destaca que la atención y el apoyo a la ciudadanía es constante. Una de las labores más persistentes es la campaña de descacharrización, pues aunque se enfoca en la prevención del dengue, también se incluyen picaduras de alacranes, de garrapatas y otros seres que, entre cacharros acumulados, pueden reproducirse y proliferar.
Rodríguez advierte:
“El envenenamiento por picadura de alacrán se ha incrementado y se incrementa aún más en estos tiempos que es cuando salen más, por eso invitamos también a la población en cuanto tengan una picadura, no se automediquen”.
Hay quienes se untan sábila, o quienes toman leche o usan algún remedio de su abuela o un familiar. Eso, señala la especialista, no ayuda, por eso se debe de administrar los faboterápicos, que son medicamentos biológicos (antivenenos) diseñados para neutralizar toxinas de animales ponzoñosos.
Además de los alacranes, es fundamental cuidarse de otros arácnidos, como lo son las viudas negras y las arañas violinistas. Ambas, sus picaduras son letales. Rodríguez advierte que en casos de recibir el filo del aguijón es imperativo acudir al médico. Estos bichos se encuentran en terrenos baldíos y lugares donde se acumulan cacharros, por eso se le está dando gran importancia al tema de la descacharrización.