
Pero no todo es alegría navideña, es habitual cada año: después de las intensas celebraciones decembrinas, la calidad del aire empeoró.
Pocos leoneses se levantaron a trabajar como si de cualquier otro día se tratase, entre ellos guardias de seguridad, trabajadores de aseo público y comerciantes independientes, quienes caminaron por la Zona Centro de la ciudad, contemplando los últimos momentos en que los adornos navideños quedaron en pie, antes de volver a ser colocados en 2022.