Estamos a cuatro días para la celebración de la Nochebuena, y en todas las colonias y barrios leoneses se celebra de manera muy particular. En San Juan Bosco, por ejemplo, la costumbre de realizar posadas es de familia. Hay algunas personas que se pasan el relevo de madres a hijas, y llevan medio siglo festejando el evento.
Desde que inician las posadas hasta que concluye el año, las calles de San Juan Bosco se adornan y llenan de color y vida. La fama de zona conflictiva que tiene se esfuma, y llega gente de otras partes de la ciudad para unirse a la celebración de las posadas.
En las muchas calles de la colonia está María del Carmen Ortiz, quien ha convertido de las posadas una verdadera tradición anual. Su madre se dedicaba también a organizarlas y promoverlas, en los lejanos años setenta. Ella siguió con la responsabilidad y ahora, es conocida en la colonia como una de las organizadoras de las muchas posadas.
Los hijos de María del Carmen se disfrazan de todos los personajes posibles: la Sagrada Familia, Satanás, el ángel, etcétera. Todo recae en la familia Ortiz y se difunde por el resto de la colonia.
“Debo organizar esto desde noviembre, de otro modo no va a salir bien. Cada una de las vecinas da algo, y todos ponemos de nuestra parte. Tenemos hasta 120 bolsitas. Yo he llegado a gastar hasta mil 800 pesos de todo”, dice María del Carmen.
TRADICIÓN
Para María del Carmen y muchos otros habitantes de San Juan Bosco y otros barrios que El Heraldo ha recorrido, como es el caso de El Coecillo, es muy importante que los niños conozcan la tradición de las posadas, algo típicamente mexicano. La señora explica que en estas fechas, su colonia “casi casi se vuelve un lugar turístico”.
En la zona aledaña al mercado, es posible ver puestos donde se consigue desde heno hasta figuras para adornar el nacimiento. Los puestos se alzan en las calles, y permanecerán así hasta las primeras horas del 2019.
