21 años tuvieron que pasar desde que se puso en marcha el paradero de autobuses urbanos a un costado de Plazuela Lucio Marmolejo, situado sobre la calle Alhóndiga, para que a esta vialidad pudieran regresar el orden y la tranquilidad.
Lejos quedaron los días llenos del ajetreo de miles de personas que iban y venían para usar o bien hacer uso de las rutas de transporte urbano que de ahí partían hacia diversos destinos en la zona sur de la ciudad.
También quedaron lejos, las decenas de comerciantes que se habían instalado en el interior de la Plazuela y las aceras cercanas, donde se ofrecían diversos productos a los usuarios del transporte urbano.
Las aglomeraciones de personas, autobuses, autos y comerciantes han terminado y ahora en el lugar reina la paz y la tranquilidad, que sólo son interrumpidas por las unidades de transporte conocidas como Sprinters y que dan servicios a barrios y callejones de la periferia de la zona centro.
“El paradero se abrió en 1999, antes los camiones para el sur y todas esas rutas salían de la parada del Mercado Hidalgo fueron más de 20 años de que esta plaza estuvo ocupada”, dijo Armando Navia, comandante de la Policía Vial y Transporte.
Por ahora, sólo las unidades conocidas como Sprinters son las que hacen uso del espacio, en especial las rutas que van de Mellado al Encino y de Maravillas al Cerro del Gallo, pasando por varios callejones.
