
El frente frío 13 ya está aquí, y en el Estado de Guanajuato se esperan rachas de viento de 40 a 60 kilómetros por hora. Es entre los cerros de las comunidades donde la intensidad es mucho mayor, y donde la gente tiene que ver la forma de enfrentar las bajas temperaturas.
En Alfaro, hay casos de familias que viven alejadas de la zona urbanizada, e incluso no tienen agua en sus hogares, por lo que tienen que ir a lavar a los ríos y presas de la zona. Muchas de las mujeres en la zona cerril salen a caminar cubriéndose con cobijas y tapándose la cara, mientras el viento golpea cada vez con mayor intensidad.
Ana María Rosales es ama de casa y tiene 39 años. Toda su vida ha radicado en Medina y Alfaro, y sabe que en diciembre es cuando el frío golpea a los habitantes de la peor manera: “Nosotros ya estamos acostumbrados, nomás es cuestión de cuidarnos y ponernos muchas cobijas”, dice. “Aquí el frío se siente más porque es cerro”.
Pese a que las autoridades entregan cobijas, no alcanza para todos los y las vecinas de Alfaro. A veces prenden fogatas, pero como resulta obvio, el fuego no puede durar toda la noche. “Además” dice Alma Ruiz, también ama de casa y habitante de Alfaro, “nosotras tenemos que lavar la ropa en el río, lo que hace más difícil todo”.
Como ocurre siempre en invierno, las enfermedades respiratorias aumentan de manera considerable. Muchas de las personas asisten a los centros de salud, o bien, consiguen antigripales en farmacias de genéricos. Así se sortea la vida con el frío que apenas empieza.