
La noche se pintó de negro y morado en la Velaria de la Feria con la llegada de cientos de seguidores de Caifanes, quienes desde temprana hora comenzaron a reunirse en los alrededores del recinto para vivir una velada llena de nostalgia, rock y emociones que marcaron el esperado concierto de la agrupación mexicana.
Desde las 6 de la tarde, previo al concierto, fans comenzaron a llegar a los alrededores de la Velaria, donde comerciantes ofrecían playeras, vinilos, llaveros y distintos artículos alusivos a la banda. Una larga fila ya esperaba para ingresar incluso antes de que se abrieran las puertas del recinto.
Las playeras negras con el nombre de Caifanes predominaban entre los asistentes, quienes poco a poco abarrotaron las inmediaciones del lugar a la espera del inicio del espectáculo.
Fue en punto de las 9:30 de la noche cuando las luces en tonalidades moradas anunciaron el inicio de una larga noche de rock. La agrupación salió al escenario entre gritos y aplausos del público. Con una vestimenta totalmente negra, Saúl Hernández apareció en escena provocando la euforia inmediata de los asistentes, quienes no dejaron de cantar desde el primer momento.
Uno de los momentos más emotivos de la noche ocurrió cuando Saúl Hernández dirigió un mensaje a Alejandro Marcovich, quien permanece hospitalizado y en estado de coma tras haber sufrido un derrame cerebral el pasado martes 19 de mayo.
“Mando un fuerte abrazo a Alejandro Marcovich, está en mis oraciones y le mando mucho amor”, expresó el cantante, provocando una fuerte ovación y aplausos por parte del público, que demostró el cariño que aún mantiene hacia el exintegrante de la banda.
El concierto continuó con temas como “Afuera”, “No Dejes Que…”, “Te Lo Pido Por Favor”, “Viento”, “La Célula Que Explota” y “Los Dioses Ocultos”, canciones que fueron de las más coreadas de la noche y que desataron una gran emoción entre los asistentes.
Con la emoción a tope, a mitad del concierto Saúl Hernández pidió abrir las puertas traseras del recinto para permitir que algunos fans que permanecían afuera sin boleto pudieran disfrutar del espectáculo. El gesto fue celebrado por los asistentes, y un grupo de seguidores logró ingresar para sumarse a la experiencia.
Tanto los fans que se encontraban dentro de las instalaciones como quienes permanecieron afuera del recinto no dejaron de cantar en ningún momento, demostrando el enorme amor y la conexión que mantienen con Caifanes.
Llegando al final del concierto, Caifanes se despidió entre aplausos, gritos y miles de voces que no dejaron de corear cada canción, cerrando así una noche llena de nostalgia, emoción y conexión con sus seguidores.