
Las lluvias fuertes llegaron nuevamente a la ciudad para pasarle factura a Bravos de León, en el inicio de la serie ante Sultanes de Monterrey (42-21) en el Estadio Domingo Santana cuya pantalla gigante se vio afectada.
Una pequeña tormenta con fuertes ráfagas de viento y granizo se hizo presente para retrasar el inicio del encuentro dos horas y 15 minutos, forzando el estado del campo para que estuviera listo.
Al final, ambos equipos pactaron y se pudo realizar pero la situación también afectó a la estructura metálica ubicada a la altura del jardín central sobre la que cuelga la pantalla gigante del inmueble, que se vino abajo a causa del aire, cayendo en la parte de atrás del campo. No se reportaron heridos.
El incidente recordó a uno a similar ocurrido el 19 de abril de 2017, cuando la estructura cayó sobre el terreno de juego, aquella vez lesionando a 2 personas en el arranque de esa temporada.
El pronóstico de lluvias continuará para la continuación de la serie hoy, con el segundo juego programado a las 7:15 de la noche.
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