
Los hechos fueron reportados por personas que caminaban por la zona y vieron como los canes se peleaban por un trozo de carne y huesos que sobre salían de una bolsa plástica de color negro.
Tras reponerse de la impresión, los presentes reportaron los hechos al número de emergencias 911.
Los elementos de la Policía municipal, tras corroborar el hallazgo, acordonaron el camino al Ojo de Agua esquina con camino Sardaneta, para esperar la llegada de los agentes de investigación de la Fiscalía.
Después de un par de horas de procesamiento de la escena, se ordenó el traslado del cadáver por parte del Servicio Médico Forense a las instalaciones de la Fiscalía, para practicarle la necropsia de ley y tratar de identificarle.
Debido a que los restos se encontraban en estado de descomposición avanzado, en el lugar del hallazgo no fue posible determinar si el cuerpo pertenecía a un hombre o a una mujer, ni las características físicas.