Cada año en México, alrededor de 40 mil niños y adolescentes son reclutados por el crimen organizado, principalmente a partir de los 13 años, informó Juan Martín Pérez, director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM).
Señaló que, aunque la mayoría de los casos ocurre en adolescentes, también se han detectado situaciones de reclutamiento en niños de entre 8 y 10 años. Explicó que los más vulnerables son quienes tienen entre 13 y 17 años, ya que los grupos criminales aprovechan su condición física y emocional para asignarles diferentes tareas.
“Entre más pequeños, que tienen menos fuerza física, son utilizados para labores de información, lo que conocemos como halconeo”, indicó. En cambio, a los adolescentes mayores se les destinan actividades que requieren mayor resistencia o movilidad, dependiendo del territorio y del grupo criminal que los reclute.
De acuerdo con datos de REDIM, cada año, en promedio, 30 mil adolescentes son imputados por algún delito, lo que refleja la situación de riesgo y vulnerabilidad en la que viven. Pérez aclaró que no todos están vinculados a organizaciones criminales, pero sí conforman lo que llamó una “población oculta”.
El especialista subrayó que los grupos criminales no buscan formar líderes con estas infancias y adolescencias, sino que los consideran “desechables”. “Los usan para vigilar, trasladar armas o incluso para enfrentar a las fuerzas de seguridad; no les importan sus vidas”, denunció.
En un estudio sobre factores de riesgo —que contempla pobreza, abandono escolar, falta de justicia para adolescentes y presencia de grupos criminales— se estimó que entre 140 mil y 250 mil adolescentes en México se encuentran en riesgo de ser reclutados.
