Con un palmarés de tres Top 10 en el GP de Brasil, con un cuarto lugar en 2016, Sergio Pérez afronta la carrera de este fin de semana como un verdadero reto, el cual disfruta por traerle recuerdos de su ídolo de la infancia.
«Correr en Brasil siempre es especial porque es la casa de mi héroe, Ayrton Senna. El circuito está lleno de historia y el día de la carrera los fanáticos muestran mucho apoyo. Hay un ambiente especial en la ciudad durante la semana de la carrera y también tenemos la suerte de visitar algunos restaurantes increíbles, me encanta la comida allá», aseguró «Checo», quien terminó en noveno lugar en el Autódromo José Carlos Pace en 2017.
«Interlagos es una pista muy divertida, un clásico en la Fórmula Uno. Es una vuelta corta pero muy fluida, pero debes ser preciso en cada curva, de lo contrario tu ritmo se verá comprometido».
Al tapatío, la pista sudamericana también le trae a la memoria su época cuando corría karts, pues sabe de las dificultades que se presentan en cada curva.
«El circuito es una verdadera pista para pilotos. Es divertido de manejar, pero es bastante accidentado. Me recuerda un poco a un circuito de karting de alguna manera. Necesitas un auto que sea estable en la parte trasera, con poco sub viraje, para poder aprovechar al máximo todos los cambios de dirección en el sector medio», afirmó Pérez, quien se encuentra en la octava posición en el campeonato de pilotos.
