Encantó a sus seguidores, Miguel Bosé con su inigualable personalidad hizo que el jueves por la noche en la Velaria de la Feria, los espectadores experimentaron un viaje sonoro a través de un exquisito repertorio musical.
Más de 6 mil personas se dejaron llevar por la encantadora personalidad del cantautor español que se encuentra celebrando este 2017, 40 años de trayectoria, su gira “Estaré” ha recorrido varios países, y para los leoneses, una fecha en la “capital del calzado” fue una gran oportunidad para vivir un buen concierto.
Faltaba media hora para que dieran las 10 de la noche y el público se emocionó cuando las luces del recinto se desvanecieron dejando como centro de atención únicamente el escenario, sobre el que los músicos y coristas de Miguel Bosé, aparecían uno por uno, el aplauso y entusiasmo de la gentes fue marcado con la aparición del artista enfundado en una vestimenta negra.
Si hay algo que destaca del espectáculo de Miguel Bosé, es el equipo técnico que implementa, las luces y sonido, fueron impecables, de esas producciones con las que los seguidores viven más entrañable cada una de las canciones.
Bosé, por momentos no podía ocultar que su estado de salud no era el más optimo, cuando se dirigía de manera directa al público, se le podía escuchar un poco ronco; eso si las canciones las pudo interpretar con total entrega.
El repertorio comenzó con “Sereno”, la gente no evitó sacar su celular y comenzar a grabar el momento, otros simplemente abandonaron su asiento y se pusieron a bailar, el cantautor saludo a los leoneses y la gente no evitó gritar de emoción.
“Duende”, “Nena”, “Amo”, “Aire soy”, son laa canciones con las que la gente sabía que aquello sería una gran noche musical, que el artista sobre el escenario no les quedaría a deber.
A Miguel Bosé se le conoce por ser todo un personaje, y entre las muchas cosas que hace es su labor altruista, y promotor de la paz, a propósito de eso, se dirigió al público para dedicar la siguiente canción a la acción de evitar los limites que marcan los muros, no solo físicamente, sino un retroceso entre la convivencia de los humanos, aquello fue una clara mención a lo que provoca la política de Donald Trump en Estados Unidos, acto seguido la canción “Nada en particular” hizo que la gente secundara al cantante que sobre el escenario es un verdadero imán de miradas.
Una veintena de canciones interpretadas fueron exquisitas al oído del público, recuerdos inesperados inundaron su mente con los acordes de “No hay un corazón que no valga la pena”, “Amiga”, “Morir de amor”, “Creo en ti”, “Estaré”, “Don Diablo”, entre otras.
“Morena mía” provoca que cierto humo de sensualidad deambulara entre la gente que se paró a bailar, enseguida el mal de amores no pudo evitar sentirse con la pieza “Si tu no vuelves”, gracias al gran trabajo audiovisual aquello provocaba una nostalgia sonora.
Eran las 11 de la noche y Miguel Bosé se despedía del público leonés que aun seguía extasiado, la palabra “¡otra, otra, otra!” se escuchaba al unísono. Fueron tres veces las que el artista español regresó al escenario, “Hacer por hacer” y “Te amaré”, finiquitar el concierto que seguramente quedará latente en la memoria de quienes lo vivieron.
