El exluchador leonés Bobby Lee dejó ayer terapia intensiva y se recupera favorablemente de la embolia que lo afectó a principios de semana, evolución que saca de peligro su salud.
Carlos Alvarado, de 67 años, continúa hospitalizado al norte de la ciudad, pero en palabras de su hijo Carlos, ha pasado ya la etapa delicada de su afectación, en la posibilidad de ser dado de alta entre mañana y el sábado.
«(Los médicos) lo ven muy favorable, para el viernes o sábado ya pudiera estar de alta pero lo quieren valorar para ver como está, pues estamos todavía esperando, va a estar internado otros dos días y hacer otros estudios para buscar qué fue», comentó.
El luchador realizó ayer una transmisión de Facebook donde se le ve mejor, aunque aún con cierta ralentización en el habla. De acuerdo a sus galenos, lo irán poniendo de pie y medirán su avance físico.
«No va a poder trabajar por un mes, pero ya estoy más tranquilo, ya está más íntegro, confunde algunas palabras pero es lógico después del daño cerebral, aunque él mismo ya se corrige».
«Nunca se imaginó que iba a estar en esa situación pero se ha recuperado muy rápido, y ahorita ya hace de todo (por sí mismo), lo iban a parar, ya está más para acá que para allá (sic)», señaló Alvarado hijo.
Su estado de salud mejoró gracias a la oportuna atención que recibió, atendido por su amigo, el doctor Teodosio Ortiz. Ahora, viene la parte difícil de la recuperación, en que se le restringirá la dieta, así como el consumo de alcohol y cigarro.
Bobby Lee es el legendario luchador de la ciudad que pasó sobre los octágonos del Toreo de Cuatro Caminos, La Arena México y la desaparecida Arena Isabel, en el Bajío, habiendo enfrentado a El Santo, en varios episodios y a quien le ganó la máscara en 1978.
Entre sus planes está el de regresar como organizador de la Lucha Libre Fest, el próximo 3 de junio, en que su hijo adelante se le hará un homenaje.
