Cerca de una centena de fabricantes de calzado de San Francisco y Purísima del Rincón, se manifestaron afuera de la sucursal de la empresa de transporte Castores de la ciudad de San Francisco, donde denunciaron supuestas extorsiones por parte de la empresa en sus traslados, deteniendo la mercancía de los fabricantes.
Con cartulinas y carros que bloqueaban los accesos de la empresa transportista, los fabricantes de calzado denunciaron que las Licenciadas Valentina Raigosa y Vanessa Frausto, supuestas trabajadoras de Castores, les pedían a los fabricantes de 500 hasta 1000 pesos para “poner su mercancía en ruta” por detención de las supuestas autoridades, esto sin que la mercancía sea marcada como ‘pirata’.
En el lugar los fabricantes mencionaron que en meses anteriores las supuestas licenciadas ya habían contactado a algunos fabricantes bajo este mismo esquema de posible extorsión, a lo que por ser casos “aislados” entre los fabricantes, éstos accedían con tal de que su mercancía estuviera en su destino. Pero cuando esta situación se comenzó a repetir hasta 3 veces a más usuarios de la empresa transportista, los fabricantes quisieron comprobar si la FGR había realizado las retenciones de la mercancía, esta confirmó que no era así por lo que los empresarios decidieron reunirse en la sucursal del bulevar de Aquiles Serdán de la empresa Castores para exigir aclaraciones.
Ahí los trabajadores de Castores trataron de calmar a la centena de fabricantes que exigían hablar con las supuestas licenciadas o con autoridades más arriba para aclarar los supuestos atropellos, pero estos se negaron a comunicarles con las supuestas licenciadas ya que dijeron desconocerlas. Por su parte los fabricantes se enfurecieron más con los encargados de la zona, ya que ellos mismos comentaron que fueron los trabajadores de Castores los que dieron los nombres, teléfonos y números de cuenta de las “licenciadas”.
Se dividen
Para calmar la situación, los encargados regionales de Castores trataron de llegar a una solución con los usuarios del servicio, a lo que estos seguían recomendado un arreglo monetario con la empresa, cobrando un extra en el servicio para un supuesto “fondo” por si llegará a pasar una situación similar con las supuestas autoridades, a lo que unos aceptaron con tal de que su mercancía llegara, mientras que otros se negaron rotundamente a seguir pagando extras en un servicio que ya tenían pagado, ya que siguen sintiendo que es una extorsión por parte de algunos empleados de nivel medio en la empresa.
“Yo me imagino que gente más arriba no se imagina lo que está pasando en medio, por hacemos esto, para que el gerente o el dueño y calme esto” mencionaron algunos de los fabricantes que decidieron mantener el anonimato y que se oponen a pagar más, para no fomentar más esta situación, “ya que gracias a el envío de todo el calzado esta empresa ha podido crecer en San Pancho, y no es justo que hagan esto” reiteraron.
Al finalizar el encargado de Castores en San Francisco, les comentó que el miércoles les tendrían una solución a esta situación, por su parte los empresarios ven la forma de poder pedir apoyo a las autoridades correspondientes.



