
La plataforma de videos más grande del mundo, propiedad de Google, que a su vez pertenece a Alphabet Inc. argumentó que dichos medios han violado su política de «negar, minimizar o trivializar eventos violentos bien documentados».
YouTube también dijo que evitará que los creadores en Rusia ganen dinero a través del portal.
Según indicó a través de Twitter, la plataforma igualmente eliminará todos los videos sobre la invasión rusa a Ucrania que violen sus políticas, como contenido gráfico, información falsa y discurso de odio.
Anteriormente, la compañía había estado bloqueando contenido del Estado ruso solo en Europa, donde dijo que ha bajado más de mil canales y más de 15 mil videos relacionados con la invasión que violan sus políticas.
Otras redes sociales como Facebook y Twitter también han bloqueado en varios países contenido de los medios rusos en los que, entre otras cosas, evitan referirse a la ofensiva rusa como «guerra», al llamarla una «operación especial», y han negado los ataques a civiles.
El eufemismo está propiciado por el Gobierno de Vladimir Putin, que la semana pasada promulgó una ley para penar hasta con 15 años de cárcel a quien difunda «información falsa» sobre la «operación especial».
Moscú ha tomado medidas enérgicas contra las empresas de tecnología estadounidenses: ya ha bloqueado el uso de la red social Facebook (propiedad de Meta), y ha limitado el acceso a Twitter.
Ayer, el regulador de medios anunció que restringiría el acceso a Instagram (también propiedad de Meta).