
También rodeado con cintas amarillas de prohibido el paso y con vallas de metal están las bancas y jardines para evitar que la ciudadanía se siente como habitualmente lo hace, debido a la consigna de quedarse en casa por la cuarentena del coronavirus.
Un elemento de Policía resguarda el edificio de Presidencia y da orientación a las personas que se acercan con la intención de realizar alguna petición, consulta o trámite en alguna de sus dependencias.
El personal y los funcionarios cumplen con su jornada laboral, algunas veces desde su casa, pero en otras ocasiones es inevitable ir a las oficinas para dar salida y seguimiento a todos los asuntos que para apoyar a los francorrinconeneses tratan de proporcionar una línea telefónica donde les puedan dar atención.
Asimismo el templo ubicado en el Jardín luce cerrado y solitario, vigilado no por lo fieles que habitualmente entraban a realizar alguna visita religiosa, sino por lo vendedores que todos los días colocan sus carritos para comercializar algún producto.
Las medidas de higiene y precaución emitidas por las autoridades de salud se siguen, como el distanciamiento social, el uso del gel antibacterial y el uso del cubrebocas.