
En diferentes barrios de León, como El Coecillo o San Miguel se siguió la tradición de arrojar huevos con harina o confeti.
De acuerdo con la tradición católica, el pasado domingo es el último evento lúdico antes de que comience la época de reflexión de la Cuaresma y la Semana Santa.
Hace años, era una tradición que los ciudadanos se mojaran, ya fuera con cubetadas o con pistolas de agua, pero debido a la escasez del vital líquido, ha permanecido la conciencia por encima de la diversión.