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Sábado de gloria o vergüenza

Estrepitosa goleada se trajeron de Monterrey los esmeraldas del León en su enfrentamiento frente a los Tigres de la UANL, un categórico adverso 4 a 1 goles habla por sí solo, pero la demostración que dieron, aun poniendo el pretexto de que no jugaron todos los supuestos titulares, haya sido por suspensión o por lesiones, es de verdad lamentable.

Queda claro que no todos los jugadores que integran el plantel verdiblanco, tienen la calidad ni realizan el esfuerzo para obtener los resultados que se esperaban en éste torneo; y más aún, es para dar pena (ajena o propia, como sea) el que los que en su momento fueron presentados como grandes contrataciones y refuerzos, en cada jornada incrementan su imagen de que sólo llegaron como tomadura de pelo ante la afición.

Si, Donovan jugó y más allá de los esperados 10 minutos que venía actuando, ahora lo hizo por 60 (¡sí, 60!) minutos, donde desgraciadamente no aportó nada relevante y dejo muestras de que lo que un día fue, ya no será, por muy profesional o responsable que quiera seguir siendo; y menos con las desafortunadas declaraciones que hizo en su viaje a los Estados Unidos, demostrado está que una vez más, los directivos se equivocaron en contratarlo.

Y podrán decir lo que se quiera del jamaiquino Barnes o del argentino Cecchini, pero cuando más se les ha necesitado, ni han podido jugar, ni han podido viajar y ni siquiera pintan para lo que fueron traídos, total que en contrataciones un TRIPLE fiasco; y repito, si los trajeron para prepararlos para el siguiente torneo, pues que cara pretemporada está teniendo la fiera con estos elementos.

Y si a ello le agregamos que los que pudieran ser estrellas (¿verdad Andrade?) no pueden (¿o no quieren?) explayarse en todo su talento y otros que ya no pueden dar más, el panorama verdiblanco pinta más que triste de cara al cierre de éste torneo; y de liguilla, mejor ni hablar, aunque pues si algo queda de la semana santa futbolística, la afición se pueda “agarrar” a que haya algún milagro y ¿por qué no? una resurrección.

Difícil camino le queda a la fiera, o se salva… o se condena.

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