El callejón de Llanitos de Salgado se ha convertido en un riesgo para sus cientos de habitantes, quienes son víctimas de robos y asaltos, así como de distribución y consumo de drogas. A unos metros del lugar se encuentran  las instalaciones de la Policía Preventiva.

El pasado viernes, por medio de su cuenta en redes sociales, un usuario identificado como Orlando denunció el robo a una casa que se ubica en este lugar, la cual era utilizada como bodega para guardar instrumentos musicales.

De acuerdo con la publicación, los ladrones entraron en el lugar y se llevaron un acordeón, guitarras y un bajo eléctricos, sin que hasta ahora se conozca el paradero de los instrumentos.

“Les aviso que nos abrieron la bodega en Llanitos de Salgado y se llevaron un acordeón, unas guitarras eléctricas y un bajo, por si ven que los andan vendiendo no los compren y denuncien a los responsables” pidió por medio de su cuenta.

De acuerdo con vecinos del lugar, cada vez tienen más problemas con este tipo de delitos, los cuales atribuyen a grupos de delincuentes que se reúnen en el lugar.

 “Ya tiene tiempo que se puso bien mal por aquí por tanto vago que sólo viene a perjudicarnos. Ya ni los niños quieren salir a jugar porque luego luego los empiezan a molestar”, afirmó Raquel Castellanos, madre de familia.

Conformado por una serie de callejones que se entremezclan y llevan a otros como Gavilanes, Tamazuca, Barrio Alto y otros, Llanitos de Salgado se ubica a unos 300 metros de las instalaciones de la Policía Preventiva, pero ni así reciben atención.

Otro problema que tiene temerosos a los vecinos es la presunta venta y consumo de drogas, lo que ha ocasionado los robos y asaltos que son cometidos por gente que llega de otros barrios y colonias.

“Hay gente, muchachos que vienen de otros lados a buscar drogas y luego los ves en pleno callejón consumiéndola y lo malo es que hay muchos niños y adolescentes a los que se les da un mal ejemplo” aseguró Francisco Salas, vecino.

Lamentaron que, pese a su cercanía con la policía, sus reportes tarden en atenderse hasta más de 30 minutos, lo que permite a los malhechores escaparse y volver a delinquir.

“No entendemos que cuando haces un reporte la policía viene hasta media hora o más tiempo después, cuando las oficinas de la policía están a unos 10 minutos cuando más y caminando”, expresó Omar López, estudiante.

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