La llegada de la Policía Militar contrarrestará las carencias de los uniformados policiales que tiene el municipio, señaló el alcalde Juan Antonio Morales Maciel.
Comenzó el despliegue de la milicia este miércoles.
El Presidente Municipal dio a conocer que la tarde del martes arribó a Silao la base militar que atenderá al municipio y a Irapuato, en coordinación con las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado y la Policía Municipal.
A la brevedad se instalarán mesas de trabajo para establecer líneas de operación “pero por lo pronto el planteamiento que tienen muy firme… es coordinarse con Seguridad y la primera línea de operación es un patrullaje de reconocimiento a los municipios”.
Especialmente la atención a situaciones irregulares.
Morales Maciel convoca a la población a “que tengamos prudencia en los horarios que tengamos que estar sobre todo en la vía pública, pero también que se sientan resguardados, se sientan seguros, porque estos elementos de Policía Militar vienen prácticamente a sumarse al esfuerzo por salvaguardar sobre todo la estabilidad social”.
RECORRIDOS CONSTANTES
A partir de este miércoles los operativos de seguridad serán constantes tanto en zona urbana como rural.
Reconoció que en concordancia con los protocolos que establecen el número de elementos policiacos que debe haber según la población, no existe la cantidad “suficiente”, por lo que la presencia militar será un “refuerzo” ante la cantidad de habitantes que tiene Silao.
Respecto a la inquietud ciudadana que existe sobre los alcances de la Ley de Seguridad Interior que regula el uso de las Fuerzas Armadas en el combate a la delincuencia, el Primer Edil señaló: “La Ley de Seguridad ha generado una controversia más que nada, podríamos llamarlo de ‘de interpretación’ o emocional, pero considero que el sentido básico de la presencia de la Policía Militar es tener la estabilidad (social)”.
Serán otras instancias quienes atiendan dichas controversias, expuso.
Dijo esperar “que haya armonía social, conciencia social y sobre todo, que las conductas que pudieran retomarse, corregirse de nosotros los ciudadanos, lo retomemos por bien de nuestra persona y por bien de las familias”. Tal presencia es necesaria, concluyó.
