
El rector de la Basílica Colegiata de Nuestra Señora de Guanajuato, Rubén de la Cruz Martínez aseguró que durante el mes de mayo esperan la llegada de 20 peregrinaciones, como parte de los festejos a la Virgen de Guanajuato.
El sacerdote explicó que de inicio y debido a la pandemia del Covid-19, se habían suspendido estos actos de culto, pero como la enfermedad ha bajado su grado de contagio se optó por permitir algunas de ellas, con sus debidas medidas preventivas de por medio.
“Vamos a permitir la realización de 20 peregrinaciones y que la gente pueda participar en ellas, pero será sólo con la cantidad de gente que las medidas sanitarias permitan”, dijo.
Señaló que se espera la participación de los diversos gremios productivos y económicos de la ciudad, con la finalidad de retomar una tradición que luego de décadas de permanecer vigente se interrumpió en 2020, debido a la emergencia sanitaria por el coronavirus.
Rubén de la Cruz destacó la importancia de mantener estas tradiciones, las cuales deben adaptarse a la nueva normalidad y en lo que la enfermedad disminuye su grado de contagio y permite otras actividades y alternativas a la población.
“De inicio se había hablado de suspender las peregrinaciones, pero como ha mejorado la situación podemos hacerlas con las medidas sanitarias de por medio y atendiendo las instrucciones de las autoridades de salud”, afirmó.
El prelado apuntó que estas peregrinaciones son una de las tradiciones más importantes de la época contemporánea en la ciudad, y hay miles de personas que esperan la llegada del mes de mayo para ser parte de ellas.
La tradición, que data de 350 años, festeja la llegada a la ciudad de imagen de la Virgen de Guanajuato.
“Sabemos que la gente tiene muchas ganas de festejar, de dar vida a sus tradiciones y vamos a permitir que haya 20 de peregrinaciones en este mes de mayo” aseguró.
También hizo un llamado a los integrantes de la comunidad católica de Guanajuato que se apresta a participar en estos actos de fe, a tener en cuenta que la pandemia persiste, por lo que la oportunidad de reactivar las tradiciones también debe servir de muestra de las alternativas para dar forma a los actos religiosos.



