
“En Coparmex, siempre hemos estado a favor de mejorar la calidad de vida de nuestros colaboradores; es un tema que siempre hemos traído. De hecho, somos los que principalmente impulsamos el aumento al salario mínimo, de eso ya varios años, antes de que finalizara el sexenio anterior”, señaló el empresario.
Dijo que, en la Coparmex, se dedican a hacer más y mejores empresas pero con empleos dignos y bien remunerados.
Con respecto al tema de reducir la jornada laboral, dijo estar de acuerdo en que esto abonará al aumento de la calidad de vida de los trabajadores, aunque consideró que este no es el momento ideal para hacerlo.
Señaló que es un tema importante pero es algo que no es viable en estos momentos porque, en efecto, México es de los países cuyas jornadas laborales son más amplias pero se debe tener cuidado con este tipo de comparaciones, ya que las circunstancias de nuestro país distan mucho de las de los países integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
“Por ejemplo, Alemania tiene una jornada menor a 48 horas, pero allá no existe la informalidad que hay en México y que tanto perjudica a las empresas establecidas. Las características de nuestro país son muy diferentes a cualquier país. Otro punto a considerar es que la productividad es más alta en aquellos países”, subrayó.
Reiteró que las circunstancias en México no están como para reducir la jornada laboral.
“No se trata de tomar decisiones nada más porque popularmente suenan ‘bonitas’, sino que hay que realizar un análisis a profundidad, con información local y no con lo que pasa en otros países”, recalcó.
Reiteró que si tuviéramos las condiciones económicas de otros lugares donde se incentiva la inversión y la productividad, se estimula al sector empresarial para que sea más eficiente y genere más y mejores empresas con empleos bien remunerados, entonces estaríamos en las condiciones de considerar esta propuesta.
“Es como una cobija a la que si le jalas de un lado, descobijarás el otro lado. Antes de jalarle a la cobija, se tiene que hacer una cobija más grande en donde se tomen en cuenta factores y acciones de políticas públicas federales en las que se fortalezcan varias cosas alrededor, como la formalidad y la productividad y que garanticen el que se tomen estas decisiones”, compartió.
Puso el ejemplo de lo que está pasando con el Sistema de Salud Federal.
“Nos dijeron que sería igual que el de Dinamarca, como si esas cosas se pudieran dar por decreto. Hoy en día, el sistema de salud federal es un fracaso”, acotó.
Destacó además que, a nivel estados, sucede lo mismo: no se pueden tomar las mismas decisiones económicas en Nuevo León que en Oaxaca. Se deben tomar en consideración todas las variables.