La señora Rosa Laura Jasso Tovar, madre y esposa de las dos víctimas mortales del polvorín que explotó el pasado martes 10 de enero en Nápoles, requiere de apoyo para solventar gastos de atención médica a uno de los sobrevivientes.
Esa mañana Martín Leonardo, Alan Guadalupe Hernández Jasso y su padre Martín Hernández Ramírez, salieron como de costumbre a trabajar en sus artesanías pirotécnicas. Elaboraban cohetones y castillos principalmente para las fiestas patronales en las comunidades.
Nunca imaginaron que la vida de sus familias cambiaría de repente, pues Alan y su padre no soportaron las quemaduras de la explosión que derivó un incendio.
CUIDADO EN SALAMANCA
Hoy Martín Leonardo se encuentra internado en el Centro estatal de Cuidados Críticos de la ciudad de Salamanca, donde se atiende personas que sufren graves quemaduras.
Rosa perdió además el único sustento del que vivían los entonces 10 miembros de su familia. Aunque familiares, amigos y conocidos apoyaron en los gastos funerarios, hoy las necesidades son mayores.
Además de pasajes de ella y su nuera, esposa de Leo, deben cubrir el coste del albergue, pues esta última pernocta todos los días en la ciudad. Al permanecer gran parte de su día al cuidado del joven, requieren también pagar alimentos.
SERÁN VARIOS MESES
Los médicos prevén que el joven de 24 años de edad permanezca internado en el nosocomio entre 2 y 4 meses.
El polvorín ya no funciona y tampoco hay quien lo opere. No hay ingresos fijos para la familia Hernández Jasso.
Rosa se hará cargo ahora de su suegra, un hijo de 10 años, su nuera y un bebé de apenas 5 meses. La situación es económicamente inestable en su hogar, pero tiene esperanzas de que su hijo mayor se recupere del trágico suceso.
Ciudadanos pueden coordinar sus aportaciones a través de este medio de comunicación.
Aún internado tras explosión
La explosión del polvorín en Nápoles no sólo dejó dos víctimas mortales y un sobreviviente, sino también una economía inestable y sin ingresos fijos para la familia
