León cuenta con un clima ideal para la cría de alacranes. Es un mito que hayan llegado por la industria cuero calzado; ellos ya existían en esta tierra desde mucho tiempo atrás.
Un 95 por ciento de los alacranes se encuentran bajo la tierra, y apenas un cinco por ciento de ellos se encuentran en las viviendas.
«No es cierto que los alacranes llegaron con los cueros, ellos ya estaban en la ciudad hace cientos de años, el problema es que no hemos sabido vivir con ellos, por eso nos siguen picando», señaló Raúl Bertrand, experto en alacranes de la Cruz Roja de León.
Indicó que es necesario que se tomen algunas recomendaciones sencillas para no ser víctimas de estos animales, que en ocasiones pueden causar la muerte a quienes son picados por ellos.
“Hay que separar las camas y cunas de la pared, poner vasos de vidrio en las patas de estas; además de revisarlas antes de dormir (cama y cuna), sacudir la ropa, zapatos, y no caminar descalzos”, refirió.
Manifestó que gracias a las altas temperaturas que se registran en el municipio de León, Guanajuato, que rebasan los 38 grados a la sombra, han aumentado las picaduras por alacrán.
Comentó que el 2000 fue el año en que más picaduras se presentaron en el municipio, “un 8 de mayo tuvimos 83 picaduras, fue muchísimo”.
Decenas de ataques de alacrán son reportados diariamente; si el antídoto no es suministrado a tiempo, la picadura de este arácnido puede ser mortal, sobre todo en niños, adultos mayores o personas con problemas cardiacos.
Es el mes de mayo es donde se presentan más intoxicaciones por picaduras de alacrán, por lo que la Secretaría de Salud recomienda a la población extremar precauciones en esta temporada de calor y acudir de inmediato a los centros de salud, en caso de sufrir una picadura de alacrán.
MITOS
Aún con las indicaciones de la Secretaría de Salud, lo cierto es que continúan los mitos en la población; un alto índice de personas que son picadas por estas ponzoñosas criaturas, recurren a remedios caseros para “evitar” que no les “haga efecto”.
“A mí me pico uno y me tomé un café bien cargado, luego me golpee la zona donde me picó”, apuntó Juana Piña.
