
Bernardo Agustín Ruiz Muñoz, coordinador estatal de servicios médicos de la Cruz Roja en Guanajuato expuso que todo el año hay picaduras de alacrán pero a partir de finales de febrero e inicios de marzo comienza un asenso en la incidencia y perdura toda la primavera y parte del verano.
“La incidencia incrementa a partir de febrero, marzo abril, mayo junio es impresionante, es muchísimo lo que incrementa”, expuso.
Con datos hasta el pasado mes de marzo de acurdo con información de la Secretaría de salud del estado ya se han reportado a nivel estatal 4 mil 678 casos de intoxicación por picadura de alacrán.
Ruíz Muñoz explicó que el hábito de este animalito es ser nocturno porque es cuando más se reproduce y sale a cazar.
La recomendación que hizo fue apostarle a la prevención pues se debe buscar y limpiar de manera constante lugares en donde pueda resguardarse.
Algunos lugares en donde se puede resguardar el alacrán pueden ser ropa desorganizada, así como entre cajas o cacharros arrumbados.
Por ello se recomienda esta temporada revisar zapatos y ropa antes de ponérsela para evitar que el animalito esté ahí, además, tener paredes pintadas de un tono claro ayuda a identificarlo de manera más fácil.
Ante cualquier picadura se recomienda acudir por valoración medica, pues una intoxicación por picadura de alacrán que no se trata puede ocasionar en el extremo de los casos la muerte, por lo que el médico también hizo un llamado para que las personas eviten utilizar remedios caseros.
En ocasiones las picaduras de alacrán no causan intoxicación porque el animalito no inyectó su veneno, sin embargo, hay casos en donde los efectos de éste no se notan de inmediato.
Mencionó también que las enfermedades gastrointestinales, picadura de alacrán y golpes de calor son los padecimientos más comunes de esta temporada y en medio de la contingencia sanitaria por Covid-19 es necesario atender cualquier padecimiento.