
Una mañana cualquiera en la Zona Centro ha quedado atrás, sin embargo, poco a poco se retoma la afluencia de los transeúntes.
De acuerdo a policías ubicados en la entrada justo frente a Catedral, se nota un mayor número de gente que el día anterior.
Al lado de ellos, se coloca una persona del protocolo de salud que recomienda usar gel antibacterial que aplican ahí mismo, aunque los agentes indican que no es obligatorio.
Lo que sí deja en claro, es que el cubrebocas es necesario para poder ingresar, algo que sí se nota en la gente que va a Plaza Principal, con excepción de algunos, que ya dentro se bajan los cubrebocas por comodidad.
El acceso de Catedral es uno de los 6 colocados, junto a los de las calles Miguel Hidalgo, 5 de Mayo, Madero, Juárez y Josefa Ortiz de Domínguez.
En las salidas, el protocolo es menos estricto en los 10 pasos, a los que además de los mencionados se agregan Pino Suárez, Portal Padilla, Calle Colón y Pasaje Colón.
Pasan las horas y la gente sigue aumentando su ingreso, y aunque el control de ingreso, mediante las vallas, pareciera ser un problema en aglomeraciones, el número de accesos y salidas permite que no ocurra.
Al interior, el movimiento se observa también en negocios y personal de limpia que realiza su trabajo, con el incremento de clientes y concurrencia.
Es el día a día de la gente que va al Centro de la ciudad en recuperación, con la esperanza de que algún día pueda volver a tener cierta cotidianidad.