La sequía extrema que afecta a los Estados del norte del País ha provocado, además de problemas de abasto para la población, que México se atrase una vez más en la entrega a Estados Unidos de agua como lo establecen los tratados internacionales.

Después de 22 meses de que inició el actual ciclo quinquenal de entrega de agua de la cuenca del río Bravo a Estados Unidos, México ha cubierto apenas 4 por ciento de la cuota que le corresponde para el periodo 2020-2025.

A estas alturas, en el ciclo 35 (2015-2020), ya se había entregado el 19 por ciento.

De acuerdo con el Tratado de Aguas de 1944, México debe entregar cada cinco años un mínimo de 2 mil 158 millones de metros cúbicos de líquido de la cuenca.

Sin embargo, las principales presas de las que se extrae agua para entregar a Estados Unidos registran almacenamientos menores a un tercio de su capacidad.

Las presas El Granero, La Boquilla y Las Vírgenes, en Chihuahua, presentaban ayer llenados de 17.3, 20.3 y 32 por ciento, respectivamente.

Las presas internacionales Falcón y La Amistad, en Tamaulipas, desde las que se deriva el agua a Texas para cumplir con la cuota del Tratado de 1944, registraban llenados de 13.3 y 11.5 por ciento, respectivamente.

La Presa El Cuchillo, de Nuevo León, cuya agua fue enviada por la Conagua a Tamaulipas el año pasado argumentando presuntas grietas en la cortina, está al 45 por ciento.

Según versiones, esa agua se usó para pagar a Estados Unidos, lo que le correspondía entregar a La Boquilla, Chihuahua.

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