
Hay mujeres que viven violencia, una parte de ellas son víctimas específicamente de la violencia vicaria.
Con la intención de dañar a un tercero, hijos o hijas para causarles dolor, hay madres que sufren la separación injusta de sus familias, amenazas, chantajes e incomunicación.
Para luchar contra esa vulneración de derechos y afectaciones hacia quienes la viven, en lo que va del año, la Secretaría de las Mujeres ha brindado acompañamiento integral a 299 mujeres guanajuatenses víctimas de esta agresión por parte de sus exparejas.
La realidad de este tipo de violencia de género contra las mujeres conocida como violencia vicaria, es una de las expresiones más crueles, pues se afecta y utiliza a hijas, hijos, seres queridos e incluso bienes para infligir el mayor dolor posible a las madres.
En la mayoría de los casos la violencia vicaria se manifiesta junto con violencia psicológica, económica y física para poder controlar la situación y las emociones de quienes la padecen.
La secretaria de las Mujeres, Itzel Balderas, considerando esa tipo de agresiones reafirmó la convicción de la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo de colocar a las mujeres en el centro de las políticas públicas.
El objetivo de las autoridades e instancias estatales, es garantizar que ninguna enfrente este proceso en soledad y sin acompañamiento.
Itzel Balderas precisó que para erradicar la violencia vicaria se requiere principalmente justicia, pero también prevención y una profunda sensibilidad humana.
Puntualizó que no permitirán que las hijas e hijos sean utilizados como herramientas de chantaje o control y aseguró que en Guanajuato se garantiza la atención psicológica y legal de forma gratuita.
Destacó que proteger el bienestar integral de la niñez exige, de manera inseparable, defender el derecho de las madres a vivir en paz, sin miedo y sin violencia de ningún tipo.
Todas las mujeres, deben identificar las señales de alerta como primer paso para detener la violencia y ejercer el derecho a una vida segura, y la violencia vicaria se manifiesta cuando el agresor manipula o amenaza, ejerce violencia económica o inicia procesos judiciales falsos con denuncias sin fundamentos reales.