El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, atendió peticiones de varios grupos de manifestantes que lo esperaron a la entrada y a la salida de la refinería Antonio M. Amor de Salamanca, a quienes les contestó “a eso vengo, a apoyarlos, no habrá despidos de trabajadores”.
A las 11:20 horas de ayer domingo arribó AMLO a las instalaciones de la refinería en donde familiares de migrantes desaparecidos desde el 2011 en San Fernando, Tamaulipas, le pidieron el apoyo para encontrarlos.
La señora Adela Vargas Anaya le pidió al presidente apoyo para encontrar a su hijo Martín Minguela Vargas, uno de los migrantes que se encuentran desaparecido desde el 2011, y que es originario de la comunidad de Valtierrilla, Salamanca.
“Son 65 migrantes que fueron bajados del autobús en el 2011 y no se sabe nada de ellos, son de varias comunidades de Guanajuato”, recordó la mujer.
Un grupo de trabajadores del Consejo Nacional de Fomento a la Educación (Conafe), encabezado por Alberto Díaz, solicitó a López Obrador que no haya despidos en la delegación Guanajuato, ya que 30 personas están temerosas de perder el empleo la siguiente semana.
En 1,200 escuelas existe el riesgo de despidos masivos de personal, señaló Alberto Díaz.
Otro grupo de trabajadores de PEMEX entregó documentos a los asistentes del Presidente y le solicitó ayuda para la democratización del sindicato y que no haya despidos en la refinería de Salamanca, ni en ninguna otra del país.
A las 13:20 horas que salió el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en su camioneta, los mismos grupos le volvieron a solicitar apoyo, le echaron porras, y la respuesta que les dio fue la misma: “tengan confianza, sí los vamos a ayudar, a eso vengo; no habrá despidos, va a haber trabajo”.



