
“¡Roberto, Beto!, ‘ya no tiene pulso’ ¡No es cierto!”. Este fue el grito de dolor de una mujer al encontrar a su esposo sin vida, una de las 10 víctimas que dejó un ataque armado en plena fiesta patronal de San Juan, en Irapuato.
La agresión también dejó un saldo de 10 heridos, entre ellos se encuentra un menor, quien recibió un disparó en el ojo.
Este multihomicidio es considerado una de las mayores masacres registrada en la ciudad de Irapuato, en lo que va del año.
El ataque se registró alrededor de las 23:00 horas de ayer martes 24 de junio, en el interior de un salón de fiestas sobre la calle Bustamante, casi esquina con Guadalupe Victoria.
Familias enteras, incluyendo hombres, mujeres y niños, disfrutaban de un baile con banda y juegos mecánicos en el marco de la celebración de San Juan, en Barrio Nuevo.
Sin embargo, mientras bailaban al ritmo de la música banda, el festejo fue interrumpido por un comando armado que llegó al lugar y comenzaron a disparar de forma indiscriminada contra la multitud.
El ataque desató el pánico entre los asistentes, quienes corrieron en todas direcciones con el objetivo de solo resguardarse de los disparos.
En el sitio quedaron los cuerpos tendidos e inconscientes de varias de las víctimas.
Los constantes reportes al 911, agilizaron y decenas de unidades de la Policía Municipal, Guardia Nacional, Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FGE), así como del Ejército Mexicano, aseguraron y resguardaron ampliamente el perímetro