Le fueron amputados en vida la lengua, la nariz y las oreja al hombre cuyos restos desmembrados fueron arrojados el viernes en la colonia Los Gavilanes junto con un mensaje amenazante y había sido secuestrado de su propio domicilio la mañana del día anterior por un grupo de hombres armados, informaron este sábado las autoridades ministeriales del fuero común.
Se refirieron así al cuerpo cuyas partes resultantes fueron esparcidas en la calle Monserrat por los homicidas, y de quien sus familiares aseguran que lo mataron por equivocación porque una cartulina amenazante que le fue atribuida a la víctima no habría sido elaborada por él.
El asesinado fue identificado como Julio Antonio N, de 26 años de edad, alias el Chino; domiciliado en la calle Madre Teresa, de la colonia Diez de Mayo; propietario de una pequeña maquiladora de calzado en la calle Españita, en el Coecillo, y quien habría vendido drogas en alguna época de su vida, aunque las autoridades dicen lo haber comprobado aún un antecedente como ese.
Hugo Chávez, coordinador del Ministerio Público del fuero común en León, confirmó que la presunta venta de droga en el pasado, fue referida por familiares del ahora occiso.
Sobre la muerte de Julio Antonio, informó que en vida le fueron amputadas la lengua, la nariz y las orejas; luego fue asesinado por estrangulamiento y finalmente su cuerpo fue desmembrado y arrojado en la calle Monserrat junto con el mensaje que acredita la autoría de ese crimen al CJNG.
El Ministerio Público confirmó que se investiga la hipótesis de que el asesinato de Julio Antonio sería una represalia por otra cartulina amenazante colocada en la zona con anterioridad y cuya autoría habría sido atribuida al ahora occiso.
Los familiares del asesinado dijeron a las autoridades investigadoras que la letra de aquella cartulina no era la de Julio Antonio y no creían él fuera el autor de aquel mensaje, según manifestó el funcionario ministerial.




