
Silao.- Luego del cierre del Jardín Principal de la ciudad, los aseadores de calzado han perdido a casi todos los clientes a pesar que el Municipio les autorizó voltear las sillas en dirección a la calle para que continúen laborando.
Pedro “N”, hombre de edad avanzada que casi toda su vida se ha dedicado a trabajar como bolero en el Jardín Principal, señaló que desde que se colocó una cadena de plástico de color rojo con cintas de color amarillo para que las personas no utilicen el jardín, el trabajo se les bajó casi por completo debido a que las personas ahora caminan por las orillas de la calle y no se dan cuenta que los aseadores de calzado sí permanecen laborando de forma normal.
Un tanto afligido el hombre mencionó que desde las nueve de la mañana que llega hasta las seis de la tarde en ocasiones solamente se hace dos o tres boleadas que le dejan una cantidad de sesenta pesos, de los cuales tienen que comprar más material, y lo que resta lo amplía para el gasto familiar.
Indicó que lo que gana no le alcanza más que para a veces comprar algo de frijol, unas bolsas de sopa; sin embargo con ello la tiene que ir pasando mientras pasa el tiempo para ver si se compone la situación.
Otro de los boleros del lugar señaló que sin duda el cierre del jardín sí les está afectando, pero tienen que aguantar con lo que les vaya llegando para ver cuándo se arregla la situación actual.
Coinciden en señalar que a ellos nadie les ha informado si el Municipio les va a proporcionar algún tipo de apoyo ni han escuchado a nadie hablar de apoyos para poder salir adelante.
Ninguno de los aseadores de calzado sabe si el Municipio va a proporcionarles apoyo, alguna despensa o trabajo temporal, pero en los siguientes días se van a acercar a la Presidencia Municipal para conocer de primera mano si se les va a proporcionar algún apoyo.
[responsivevoice_button voice=»Spanish Latin American Female» buttontext=»Escucha Esta Nota»]