La mesa estaba puesta para Ismael «El Mayo» Zambada García.
Con el arresto o la muerte de los cabecillas de otras organizaciones delictivas, se abrió una brecha para su ascenso.
«El Mayo» controlaba el trasiego de droga en Tijuana y trabajó con hermanos Arellano Félix hasta que una deuda sembró la discordia.
Según archivos policiales, los Arellano no le pagaron un cargamento de narcóticos y presuntamente trataron de asesinarlo.
En respuesta, Zambada García se atrincheró en Sinaloa y definió su bando al lado de Joaquín El Chapo Guzmán Loera.
El Chapo fue detenido por primera vez en junio de 1993 y tras esta captura el nombre de «El Mayo» comenzó a aparecer con más frecuencia en los titulares de periódicos.
EN LA MIRA
Uno de los incidentes que lo puso en la mira de las autoridades ocurrió el 6 de mayo de 1994.
Según informes extraoficiales recogidos por distintos medios, ese día un convoy en el que presuntamente viajaba «El Mayo» se topó con agentes de la Policía Judicial de Sinaloa al sur de la sindicatura de Costa Rica.
La unidad oficial fue atacada desde tierra por los ocupantes de un vehículo blindado y desde el aire por un pequeño helicóptero negro, según un reporte judicial.
Aunque las autoridades negaron el incidente, sobrevino una fuerte respuesta de las autoridades que con 100 elementos y 11 aeronaves peinaron la zona del tiroteo, pero no lograron dar con Zambada García.
Las incursiones del Ejército y la Marina continuaron en Sinaloa, pero el capo jamás fue localizado.
Fue hasta el 20 de junio de 2000 cuando autoridades federales dieron otro golpe cercano a «El Mayo». En un fuerte operativo catearon fincas en el poblado de El Salado, en Culiacán, pero tampoco hallaron al capo.
En enero de 2001 El Chapo escapó del Centro Federal de Readaptación Social de Puente Grande, Jalisco, y su salida reavivó la alianza con «El Mayo».
El 29 de abril de 2002 la PGR publicó una lista de los delincuentes más buscados y en ella apareció el nombre de Zambada García, pero fue hasta el 31 de julio de 2003 cuando su «fama» se disparó.
John Ashcroft, Fiscal General de Estados Unidos, presentó cargos contra el capo sinaloense y dos de sus lugartenientes: Javier Torres Félix y el propio hijo de «El Mayo», Vicente Zambada Niebla, alias «El Vicentillo».
CONSPIRADOR
El procurador anunció que Zambada García era buscado por conspiración para importar y distribuir cocaína.
También dio a conocer los resultados de la Operación Trifecta, realizada durante los 19 meses previos al anuncio, en la que autoridades mexicanas y estadounidenses lograron capturar a 240 supuestos colaboradores de «El Mayo».
Ashcroft presumió que la red de distribución de drogas de Zambada García había sido desmantelada por las detenciones del operativo, en el que cooperaron los gobiernos de tres países, pero no fue así.
