A crear una cultura de la vida y a no pelear por el tema del aborto y la eutanasia’, exhorta el Arzobispo Alfonso Cortés Contreras, “necesitamos educarnos, porque estamos ante una cultura de la muerte, no sólo con la violencia, sino ahora con leyes”.
“Hay dos aspectos tan de moda y tan en el corazón en la sensibilidad de la justicia, como el tema del aborto, un pecado del que deberíamos avergonzarnos la sociedad, por creer como un derecho matar a una criatura en el seno de su madre”, destacó. “El otro tema es la eutanasia, que en griego significa ‘buena muerte’, pero quién tiene el derecho de decir cuándo”, señaló en su homilía en la misa dominical de mediodía en Catedral.
“Los cristianos católicos (dijo) debemos tener conciencia que no se trata de peleas, sino de defender la vida. La Iglesia Católica siempre ha defendido el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural.” “La vida se dona, hay personas que viven para atender a los enfermos, otras que han dado su vida por la patria, los mártires en el cristianismo, etcétera, la vida es un don y solo Dios la dona”, resaltó en su mensaje a los feligreses.
“Debemos tener el cuidado por la mujer, de la madre, imagínense en qué posición quedan miles y hasta millones en el tiempo de criaturas que nacen fuera del matrimonio, aquí en México es algo terrible, quedan a la deriva sin ningún derecho de vivir, ni de quién defienda su vida”.
El pastor católico, precisó que “necesitamos educarnos, hacer una cultura de la vida, porque estamos ante una cultura de la muerte, no sólo con la violencia, sino ahora con leyes de cultura de la muerte”.
Abundó, “no vamos a pelearnos, la realidad es así, pero es necesario crear en nosotros conciencia, saber por qué no”.
El Arzobispo Metropolitano de León, indicó: “solamente basta ir a la ciencia, a la filosofía, a la cultura, oír a una criatura en el vientre de su madre, a lo que Dios quiere de nosotros y para qué nos ha creado, una nación que no respete la vida está acabada”.
Explico a los fieles: “la cultura de la vida es la familia, el trabajo, son los derechos humanos, es la dignidad del ser humano, de la mujer, de la paternidad y la maternidad, es la dignidad de una sociedad que debe tener rostro humano, de amor y de justicia”.




